Sábado, 31 de mayo de 1980
Durante el sábado los movimientos entre bastidores persistieron. Balestre y Ecclestone habían mantenido -en vano- conversaciones durante gran parte de la noche del viernes; éstas no llegaron a buen puerto, y es que ambos se enrocaban en sus tesis.
Por la mañana, durante 2 horas y 2 minutos, se abrió un resquicio de esperanza. Bernie Ecclestone, Max Mosley (ambos de la FOCA), Marco Piccini (Ferrari), Jean Sage (Renault), el marqués de Cubas (RACE), Fernando de Baviera, Torres y Bouvier (miembros de la FISA a quienes Balestre, su presidente, había delegado los poderes al volar hacia Atenas, sede de la próxima Conferencia Plenaria de la FIA que iba a tratar el affaire del Cto. del Mundo), entre otros, se debían reunir a las 13h en la roulotte (lo que, a día de hoy, vendría a ser el motorhome) de Parmalat-Brabham (sede oficiosa de FOCA, por aquello de Mr. E…). Torres y Bouvier, sin embargo, fueron excluidos de tal cita. Jackie Stewart ejercía de mediador.

Ecclestone (Brabham) y Mosley (March), de la FOCA, años antes en Dijon-Prenois. © LAT Photographics

Jean Sage, director deportivo de Renault. © LAT Photographics
La propuesta sobre la mesa era:
- Anular todo lo hecho hasta entonces. El GP comenzaba de nuevo.
- Dejar actuar a todos los pilotos -cuya licencia no estuviera suspendida- sin que tuvieran que comprometerse a pagar las multas por anticipado, cosa que hacía el RACE en su nombre.
- Celebrar la carrera bajo la legalidad de la Federación Internacional, con el mismo cuadro de oficiales inicial.
- Organizar tres sesiones de entrenamientos: una libre (2h de duración) y dos de cronometradas (de 1h cada una) para esa misma tarde.
Este último punto, quizás el más banal, fue la clave. La FOCA no aceptó que los entrenamientos ya celebrados no valieran para nada aduciendo que la mecánica de los monoplazas no aguantaría tantas horas de competición. El RACE, actual poseedor del poder deportivo, se negó a firmar el acuerdo.
Las reacciones no se hicieron esperar. Fernando de Baviera, presidente de la FEA y representante de la FISA (así como vicepresidente del RACE, aunque -obviamente- por entonces no actuaba como tal), se mostraba indignado: esta prueba es una mamarrachada y no puede ser reconocida. Por supuesto, la Federación no lo hace y mañana yo no pienso asistir a ella. Sage (Renault), increpaba: el RACE es el responsable de la cancelación y deberá aceptar las consecuencias. A lo que el marqués de Cubas respondía: es un intento de acuerdo impracticable. Se acabó la F1, la F3, el Rally de España, etc. Y dado que no queremos organizar nada si Balestre sigue, muy poco nos ha de importar una posible sanción de la FISA.
Osella, que el día anterior se había posicionado del lado de la FISA, sorteó cualquier problema inscribiéndose con el nombre de su patrocinador principal, Denim-MS.

Eddie Cheever, cuyo Osella al final corrió inscrito como Denim. © Desconocido
Los tres equipos ‘pro-FISA’, sin más dilaciones, empezaron a hacer las maletas para dejar atrás lo antes posible el ambiente tan hostil del Jarama. Hacia las 18.30h redactaron un comunicado conjunto que no pudo ser entregado a la prensa ya que no se les permitió fotocopiarlo:
Alfa Romeo, Ferrari y Renault confirman que se hallan en la imposibilidad de intervenir en la prueba del domingo 1 de junio en el circuito del Jarama. A pesar de los esfuerzos repetidos, no ha sido aportado ningún dato nuevo que permita a la Federación Española (es decir, la autoridad deportiva reconocida por la FIA, FISA y el Consejo Superior de Deportes) autorizar la continuación del GP de España interrumpida en la mañana del viernes en su normal desarrollo.
Alfa Romeo, Ferrari y Renault expresan su más sentido pesar ante el público, la prensa española y la internacional.

El equipo Renault, haciendo las maletas. © Desconocido
La FEA, capacitada legalmente para recabar de las autoridades la prohibición del GP (incluso, se decía, con intervención de la fuerza pública), publicó el siguiente comunicado:
Esta Federación Española de Automovilismo emite este comunicado relativo al XXVI Gran Premio de España de F1 a la vista de los últimos acontecimientos:
- Ante el comunicado que difundió en el día de ayer el Real Automóvil Club de España, con relación a una supuesta retirada del poder deportivo a la Federación Española de Automovilismo, ésta se limita a transcribir un télex recibido en la Federación y enviado a las 20.25 horas de ayer del Consejo Superior de Deportes, que dice textualmente: “De conformidad con lo previsto en el Art. 14 de la vigente Ley General de la Cultura Física y del Deporte, corresponde a esta Federación Española regir con carácter exclusivo el deporte del automovilismo en España. De acuerdo asimismo con el apartado 2 del propio Art. 14, es esa Federación el único organismo que ostenta en España la representación del automovilismo deportivo ante la Federación Internacional del Automóvil.”
- Hasta las 14.40 horas de hoy, hora límite aceptada por los concursantes, la Federación ha tratado inútilmente de llegar a una solución a tan lamentable solución. Por indicación de Mr. Ecclesonte, presidente de la Formula One Constructors Association (FOCA), el marqués de Cubas, presidente del RACE, ha rehusado firmar el documento redactado al efecto en el que: a) El RACE presentaba sus excusas públicas por si alguna de las actitudes tomadas pudieran haber sido contrarias a los intereses de la FEA y de la FIA. b) El RACE enviaba un télex a la FIA anulando el que había enviado ayer, con relación a la supuesta retirada a la FEA del poder deportivo. c) El RACE haría una nueva carta a la FEA relativa al depósito del importe de las multas, anulando la última frase en la que se refería al presidente de la FISA, M. Balestre. d) Los oficiales previstos deberían volver a sus puestos.
- En caso de haberse firmado el citado documentado, el Gran Premio hubiera sido una prueba autorizada por la Federación Española y habría comenzado a celebrarse legalmente, con un nuevo horario ya previsto, con validez plena para el Campeonato del Mundo de la FIA y con la participación legal de todos los pilotos inscritos.
- Por todo lo anteriormente expuesto, la Federación Española, como única autoridad deportiva nacional, no tiene otra alternativa, muy a su pesar, que reiterar su primer comunicado cuyo texto es el siguiente:
“La Federación Española comunica que cualquier tipo de competición que no sean las carreras Producción Nacional de Serie, Campeonato de España Velocidad, XII Copa Nacional Renault y Carrera Campeones Talbot y que se proyecte celebrar en el circuito permanente del Jarama cualquiera de los días 30, 31 de mayo y 1 de junio, será considerada como una competición prohibida, según se establece en el Artículo 59 del Código Deportivo Internacional.”
La Federación Española de Automovilismo recuerda a todos los concursantes, conductores, oficiales, etc. implicados, las responsabilidades en las que pueden incurrir por aplicación de la reglamentación vigente.
Domingo, 1 de junio de 1980
Pocas horas más tarde tarde se daba el pistoletazo de salida al XXVI Gran Premio de España.
A modo de epílogo, la frase que debió quedar en la retina de más de uno (y de dos): es un problema entre la Federación Española y el RACE. La FOCA nada tiene que ver en ello, respeta y respetará siempre a la FIA. Pero si el marqués de Cubas no sabe más… Ecclestone dixit.
Referencias:
[1] Mattijs Diepraam, How the FOCA became the new FIA: 1979-1980 – the FIA on the counter attack.
[2] Don Capps, Back to the Future: The FIASCO War: parte 1, parte 2, parte 3, parte 4y parte 5 [acceso restringido a subscriptores de autosport.com].
[3] El Mundo Deportivo. Año LXXIV, domingo 1 de junio de 1980.
[4] El País. Año V, domingo 1 de junio de 1980.
[5] La Vanguardia. Núm. 35446, domingo 1 de junio de 1980.
[6] LAT Photographic.